Viviendo en un solo y triste Otoño

sábado, 9 de octubre de 2010

Teniéndote sin tenerte

-Tanto como ver, Dan, solo veía ese amor ''imposible'' que perduraría en su mente para el resto de su vida.
Las caricias, los besos, en una mejilla ardiente y suave así como llena de color fueron a más.... en este juego del amor en el que sólo jugaba Dan entró la pasión, pasión el la que Dan se fundió con Toe, pasión desenfrenada en la que Dan sufría porque era una pasión sin amor, sin sentimiento, vacía. Dentro de unas comillas fue el día mas feliz de su vida, pero la felicidad duró poco, fue pasajera y rápida como una lágrima cuando acaricia la cara.
Dan se sentía culpable de algo que, sinceramente, no tenía que haber ocurrido nunca, pero aun eso no tenía el suficiente valor como para decirle a la cara a Toe que le quería, que le amaba como nunca antes había amado a nadie, que era lo mas bonito que le había pasado nunca, que era la luz de sus ojos y la sonrisa de sus labios. Todo esto era un amor inexplicable, sí, era un juego, doloroso, pero lo era y en el que Dan a pesar de todo el dolor y la incertidumbre que guardaba en sí, no quería que acabara.
Los día pasaron en un calendario triste, un calendario muerto y vacío en el que todos los días eran iguales.
A pesar de la gente que arremetía contra él, Dan siguió adelante con su vida, como si nada hubiera pasado aquel día, se supone que el más feliz.
Vivía en soledad, en un mar eterno en el que difícilmente podría escapar, sino que lo mas probable es que se ahogara en él, en su propio llanto, en sus lágrimas que gritaban para poder salir y dejar correr el tiempo lentamente y con una angustia muy grande que el amor le había provocado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario