Viviendo en un solo y triste Otoño

domingo, 10 de octubre de 2010

Y el tiempo seguía pasando

Dan decidió olvidarlo todo, olvidar lo que había ocurrido durante aquellos días pero su mente y su corazón aún no estaban capacitados para olvidar a aquel amor, el de su vida.
Las cosas del destino hicieron que Her se cruzara en el camino de rosas, pero con espinas, por el que caminaba Dan.
Volvió a surgir algo dentro de él, era especial, cautivó a Dan con su mirada, una mirada azul brillante como el lucero de la mañana, era una estrella la más bonita del firmamento.
A pesar de todo Dan intentaba olvidar a Toe pero era algo imposible, nunca lo conseguiría, y ahora mas que nunca las cosas se complicaban aún más. Intentaba sacar cada recuerdo de su alma, no sentía nada que le llevara a creer que fuera suyo...
Her vivía en una continua ceguera, ya que no se daba cuenta de que el amor que Dan le quería ofrecer era mucho más que un simple amor, era una vida, unos sentimientos, una forma de amar...
El miedo o el temor era lo que le llevaba a Dan a guardar silencio, a esconder sus sentimientos y a llorar en silencio.

sábado, 9 de octubre de 2010

Teniéndote sin tenerte

-Tanto como ver, Dan, solo veía ese amor ''imposible'' que perduraría en su mente para el resto de su vida.
Las caricias, los besos, en una mejilla ardiente y suave así como llena de color fueron a más.... en este juego del amor en el que sólo jugaba Dan entró la pasión, pasión el la que Dan se fundió con Toe, pasión desenfrenada en la que Dan sufría porque era una pasión sin amor, sin sentimiento, vacía. Dentro de unas comillas fue el día mas feliz de su vida, pero la felicidad duró poco, fue pasajera y rápida como una lágrima cuando acaricia la cara.
Dan se sentía culpable de algo que, sinceramente, no tenía que haber ocurrido nunca, pero aun eso no tenía el suficiente valor como para decirle a la cara a Toe que le quería, que le amaba como nunca antes había amado a nadie, que era lo mas bonito que le había pasado nunca, que era la luz de sus ojos y la sonrisa de sus labios. Todo esto era un amor inexplicable, sí, era un juego, doloroso, pero lo era y en el que Dan a pesar de todo el dolor y la incertidumbre que guardaba en sí, no quería que acabara.
Los día pasaron en un calendario triste, un calendario muerto y vacío en el que todos los días eran iguales.
A pesar de la gente que arremetía contra él, Dan siguió adelante con su vida, como si nada hubiera pasado aquel día, se supone que el más feliz.
Vivía en soledad, en un mar eterno en el que difícilmente podría escapar, sino que lo mas probable es que se ahogara en él, en su propio llanto, en sus lágrimas que gritaban para poder salir y dejar correr el tiempo lentamente y con una angustia muy grande que el amor le había provocado.

viernes, 8 de octubre de 2010

Palos que da la Vida

Dan, Toe y Her. Protagonistas de este nuevo espacio, una historia de amor entre tres personas no correspondidas.

-Todo empezó hace unos años cuando Dan, un chico risueño, que vivía cada momento de su vida como si fuera el último, que reía por no llorar, que sufría con el mundo y con la gente que le quería, un chico al que la mentira, la hipocresía, la falsedad le dolían y detestaba, etc, empezó a sentir cosas que nunca antes había sentido por nadie, eran cosas del Amor, cosas con las que no se juega, cosas en las que siempre se pierde. 
Dan conoció a Toe, la persona de su vida, era ideal, era la persona perfecta, todo encajaba entre ellos, bueno  no, había una cosa que no encajaba y que, de hecho, era lo mas importante pero yo no soy quien para contarlo.
Dan vivía una vida de ensueño, una vida de príncipes y princesas o mejor dicho de príncipes y príncipes, a los que todo les iba bien, perfecto, pero realmente esa no era su vida si no la de su imaginación.
Dan vivía plenamente enamorado de Toe, la persona de sus sueños, su ''príncipe'' pero ese príncipe no era para él, otra vez su vida, la de verdad, le había jugado una mala pasada. No podía sacarlo de su mente, no podía dejar de pensar en él, de pensar: ''¿Y cómo serían las cosas si todo fuera de otra manera...?''
Todo era un puzle que nunca encajaría, caricias, besos, palabras... que al fin y al cabo anhelaba pero que nunca serían amor sino una simple amistad. 
Dan aprendió algo muy valioso de todo aquello y que Toe le había enseñado sin, al mismo tiempo, haberle enseñado nada: aprendió a amar lo que no veía.